sábado, 10 de septiembre de 2011

Para empezar ...

He oído mil veces que en este país, la mitad critica a la otra mitad. 
Como llevo una temporada larga en paro, y me dedico a dar largos paseos y a hacer oídos a conversaciones que no son mías, como me he hecho no sé cuántos cursos del INEM, como he abierto varios círculos a mi alrededor, me ha dado por observar el comportamiento de la gente.
En general pecamos todos de lo mismo: nos empeñamos en ver la realidad a nuestro modo y soltar bravuconadas del tipo "es que yo no soy nada tacaño" ... cuando los que están alrededor igual no tienen esa misma idea, porque al final la idea que uno tiene de sí mismo, es la que creemos que vale, mientras el universo u otros individuos nos juzgan por un rasero particular que no tiene por qué acercarse ni en lo más remoto a lo que nosotros opinamos.

Y ahora, un poco harta de escuchar este tipo de cosas, como no puedo hacer que me oigan, o más bien, no quiero porque, ¿quién soy yo para juzgar a nadie? pues lo haré de un modo poco fino, pero diplomático, porque estas cosas a la cara no se suelen digerir bien. Y que nadie se llame a engaño, no tengo nada de falsa, lo que pasa es que si tengo que decir esto mismo a la cara echo mano de la diplomacia, para que no estalle la guerra por tonterías.
De este modo  .... No me tengo que cortar ni un pelo ... y me quedo tan agustito ....